Te duele el cuerpo porque el alma está gritando
Por Marcelo Torres Cruz
Director ejecutivo de la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias
Te duele el cuerpo.
No por la edad, ni por el clima, ni por la genética.
Te duele el cuerpo porque hay algo dentro que no has querido mirar.
El dolor no siempre es físico. A veces es un grito silenciado, una emoción estancada, una historia que no se ha contado.
Te duele el cuerpo porque aún no has aprendido a disfrutar.
Porque te niegas a bailar con la vida, a moverte con ella, a dejar que te atraviese sin resistencia.
Te duele el cuerpo porque acumulas rabia como quien colecciona piedras en los bolsillos.
Viejos odios, rencores heredados, batallas que ya no te pertenecen.
Te duele el cuerpo porque lo castigas con adicciones, con inmadurez emocional, con el desprecio de quien no se sabe valioso.
Rechazas el presente.
Te duele el cuerpo porque vives en el pasado, porque permites que los recuerdos te definan, que las heridas te dicten el paso.
No cierras etapas. Te vistes de víctima. Te acomodas en el drama que tú mismo escribiste.
Amas la herida.
La acaricias, la justificas, la exhibes como medalla.
Pero no la sanas.
Te duele el cuerpo porque has sucumbido a la apatía, porque te has dejado ganar sin siquiera entrar al combate.
Dudas.
Dudas si mereces una vida sin traumas, sin cadenas, sin sombras.
Has cedido tu voz al clan familiar, a los mandatos, a las lealtades invisibles.
Te duele el cuerpo porque no vives en paz.
Porque no te atreves a valorarte más.
Callas cuando deberías gritar.
Culpas al amor de tu obsesión por dominar.
Exiges respeto, pero no lo generas.
Confundes una relación con un ring donde desahogar tus frustraciones.
Te duele el cuerpo porque no te atreves a conectar con tu divinidad.
Porque te da miedo la libertad.
Porque no sabes —o no recuerdas— que has nacido para triunfar.
Y sobre todo, te duele el cuerpo porque no inviertes en silencio.
Porque no haces las paces con tu soledad.
Porque no te has sentado contigo mismo a escuchar lo que el alma lleva años intentando decirte.
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